Tus Noticias de La Costera

LEER ES VIDA

En este mundo uno no deja de sorprenderse. Todos entendemos que para que las sociedades prosperen han de aprender. (No olvidemos que gracias a la revolución de la imprenta en el siglo XV aproximadamente, de parte de Johann Gutenberg, la sociedades comenzaron a evolucionar, anteriormente, los libros eran reservados y copiados por copistas especializados al Clero y la Aristocracia). Reconocemos que se organizan sistemas de aprendizaje como es la educación desde incluso los cero años. Sí, hablarle al niño mientras esta en las entrañas de su madre afecta a su conducta. Cierto tipo de música lo calma, otra lo exalta. Las palabras de la madre lo tranquilizan en ciertos momentos, las emociones tristes y negativas acompañadas de lenguajes insolentes crispan al bebe. Esto es sabido desde que la psicología comenzó a dar sus primeros pasos. Después, las guarderías y la socialización. Seguidamente, la escuela. Importa mucho la educación. No deseamos cualquier cosa para nuestros hijos, queremos sean grandes estudiantes y consigan una carrera mínimo para que puedan desenvolverse en el mundo laboral y que ganen su dinero y que sean felices, y que sean los mejores, y...son tantos los deseos de unos buenos padres. Padres ocupados en ganar el sustento diario para cubrir las facturas del hogar, que cada vez son más, los estudios de los hijos, vestidos de moda, juguetes (electrónicos, claro), alimentación y un sinfín de imprevistos que siempre llegan cuando el dinero del mes se acaba. Pero, para el niño lo imprescindible es el estudio. Nos empeñamos en que aprendan, que sean alguien en la sociedad donde convivimos. Un ejemplo, un referente a seguir, que hagan a los padres orgullosos de tenerlos como hijos distinguidos. Les reiteramos de continuo frases como: "El saber no ocupa lugar", "saber es poder" y si queremos afinar el tino: "vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa". En fin, deseamos como progenitores que suban un peldaño más en esta carrera del progreso y evolución, quizás, porque en el fondo, muy en las profundidades de la dolida alma humana, deseamos aportar algo mejor a la vida como regalo por nuestra pobre existencia. Es aquello de entregar al mundo una semilla cuyo fruto sea más fructífero que el presente.
No podemos negar que queremos mejorar la especie, y sabemos que la única manera es el aprendizaje, y sabemos que para aprender tienen que asistir a escuelas, institutos y universidades. Pero, también sabemos que por su parte tienen que ejercer una voluntad cuasi férrea para instruirse y enfrentar ciertos desafíos que interferirán en sus trayectorias para alcanzar sus objetivos. No es un camino fácil. Los padres responsables lo saben y les animan continuamente. Velan por su futuro. Pero, llega un momento, en que los sueños se desmoronan y se aparcan los libros. Si, esas obras impresas, manuscritas en una serie de papeles, unidos y protegidas con cubiertas o tapas que encierran todo el saber de la humanidad de extremo a extremo, que tanto valoramos cuando los hijos están en proceso de crecimiento para que se hagan hombres de bien el día de mañana y que tan rápidamente olvidamos cuando nos adentramos en el mundo laboral. Si, digo olvidamos, es decir, dejamos de darles importancia y prioridad porque ya sabemos, siendo adultos, lo suficiente para tener una opinión de todo sin realmente tener conocimiento de nada. La ridiculez y la estupidez, tan de moda hoy día, comienza ahí. ¿Por qué se valora lo trivial y grotesco?, porque cae en gracia a una parte de la sociedad que dejó su aprendizaje cuando se "sintió mayor". Dejamos de ser referentes del aprendizaje y pasamos a ser ejemplos que no deseamos que nuestros hijos sigan.
Olvidamos pronto los beneficios de la lectura para nuestro cerebro, centro nuclear de nuestra existencia. El cerebro es el órgano más complejo del cuerpo humano, responsable de la complejidad de la memoria, pensamiento, lenguaje, emociones y acciones. Existen en el cuerpo humano cinco entradas que conforman el cerebro: gusto, tacto, olfato, oído y vista. Por estas entradas accede la información que va diseñando nuestras formas de vida. Por ello es de suma relevancia ser conscientes de que deseamos que configure, o como diría un lenguaje más técnico y actual, programe, nuestra manera de percibir la realidad y vivir socialmente. Aportemos una premisa coloquialmente conocida en el mundo de la ciencia y la espiritualidad: "Aquello que entra, sale". "Lo que percibimos y como lo percibimos es un acto reflejo de cómo somos". Y, ser de una manera u otra no es solo cuestión de personalidad o genéticas, es también cuestión de saber, de voluntad y trabajo en uno mismo. Recordemos que uno de los principios universales es que "Todo está sujeto al cambio", todo está en pleno movimiento, incluidas las cosas que el ojo humano no llega a percibir. Todo es Vida en plena transformación energética. Si algo deja de retroalimentarse, si se inmoviliza, agoniza, muere, se pudre y desaparece.
Estamos destinados a nutrir nuestro cerebro con información que revitalice el espíritu y como añadidura seremos más felices y alegres, y como consecuencia, las enfermedades disminuirán hasta el extremo de desaparecer. Es una manera de amarnos, una medicina milagrosa el descubrirnos constantemente a través de la información de calidad que sigue registrándose en libros de carácter humanizante. Hemos de convencernos que el estudio que empezamos a los cero años ha de llegar hasta los cien. Somos aprendices de lecciones de vida toda la existencia. La ciencia confirma que leer es vivir. ¿Por qué?
- Porque aumenta la agilidad mental. Recordemos que el movimiento transforma. Agudiza la concentración, promueve la empatía o capacidad de percibir lo que el otro individuo es capaz de sentir, es decir, sensibiliza porque entiende. Y muy importante es que ejercita las conexiones neuronales. Da vida a las neuronas evitando las perdidas cognitivas y ahuyentando la sombra funesta del alzhéimer y la demencia. El cerebro ha de estar activo y nada mejor que la lectura. Un buen libro que despierte, que ilusione, que nos cree imaginaciones y de pié a soñar despierto, pero con los pies en el suelo.
- Generan conversaciones inteligentes y favorecen las relaciones con aquellos que nos importan y con los demás. Despierta sentimientos acerca de uno mismo que hace tiempo olvido, además recupera un tiempo precioso que se dedicaba al ocio televisivo y contraproducente.
- Tranquiliza el sistema nervioso. Produce PAZ, sosiego y descanso. Reduce stress y con ello merma cefaleas y trastornos del sueño.
- Aporta vocabulario. Amplia horizontes. Comprensión de la vida. Mejora el habla, y lo más significativo es que nos da pié a conocernos como personas, como parte de la familia humana.
- Si deseamos que desde principio nuestros hijos sean personas de éxito, sean felices y responsables, recordemos que la instrucción que reciben desde el sistema educativo, más bien sistema formativo intencionado, les enseña la posibilidad de ocupar un espacio en el mercado laboral, más o menos especializado que les reportara un status social determinado. Pueden alcanzar ser un tecnócrata, un ingeniero especializado en fabricar bombas atómicas, en como engañar a ciudadanos de bien robándoles a través de impuestos y creando leyes de apoyo a la mentira y la locura. Podrán conseguir todas las vanidades de lujo que el mundo les ofrece, pero, quedara algo realmente esencial en el tintero de los corazones, y es esa educación cultivadora y culturizadora, que antiguamente se enseñaba en el hogar al respetar a los demás como un igual, a ayudar al prójimo en su penosa situación, a amar hasta que duela y mas allá. Esos valores que integran al ser humano, que lo humanizan y elevan, no están perdidos, están impresos en libros a la espera de ser desempolvados y adquiridos por la sensatez y el sentido común.
La etapa de los estudios nunca ha de estar reñida con aquellas lecturas que reporten ayuda a nuestra salud mental, que ilusionen y mejoren, que entretienen y enseñen. Es claro que cuando conseguimos el título que tanto sudor y horas de sueño nos ha costado, hemos de continuar profundizando interesadamente en dichas materias para estar siempre al día, y más en esta era tecnológica e informática donde la información sobre cualquier cuestión se multiplica por minutos. Pero, repito, muchos son los que han abandonado esta práctica de la lectura y la han de rescatar por el bien de sí mismos y por el bien de la humanidad.
Leer es vida y ha de dejar de ser una asignatura pendiente. "No tener tiempo para leer" es una excusa permanente en boca de mucha gente que desconoce las virtudes de la lectura. Otra excusa, un poco mas cínica es la famosa: "La letra es muy sufrida", entonces, ¿por qué enviamos a nuestros hijos a las escuelas? ¿Por qué somos sádicos? Muchos de ellos están ofreciendo su tesoro más preciado, el tiempo, a naderías que les arruinan la vida. Ser valientes y despertar el interés por la lectura, por la buena lectura y empezar a provocar cambios positivos que reporten otros sabores y entusiasmen la vida, ayuda al sentido de la misma. Todos contamos con un tiempo limitado y nadie sabe cuando se acabará. Cuando nacemos se nos entrega un cheque de X días y hay que aprovecharlo en beneficio de la felicidad y el compromiso con uno mismo. Lo demás se queda aquí. En su sitio.
Recuerda: una buena alimentación genera salud en el cuerpo. Una selección de buenos libros genera salud mental.

 

J.Joaquín Llinares Nadal

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